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ToggleEl avance tecnológico es algo que se extiende a muchos campos, y la medicina no se ha quedado al margen. Dispositivos como el robot Da Vinci, que se utiliza en múltiples disciplinas como la urología y la oncología, permiten a los especialistas llevar a cabo cirugías con la máxima precisión y mucho menos invasivas que las tradicionales, lo que facilita la recuperación de los pacientes.
¿Qué es y cómo funciona Da Vinci?
La cirugía robótica en Quironsalud es ya una realidad gracias al sistema Da Vinci, un robot capaz de llevar a cabo una amplia variedad de procedimientos quirúrgicos con total precisión y control.
Las operaciones realizadas con este instrumento suelen durar más o menos lo mismo que las cirugías abiertas, pero los niveles de seguridad están por encima.
Como el proceso es menos invasivo, el paciente se recupera antes y siente menos dolor durante el postoperatorio. Además, se reduce de forma notable el riesgo de que aparezcan complicaciones tras la cirugía, lo que reduce el período de hospitalización y permite que la persona que se ha sometido a la intervención pueda volver a su actividad diaria mucho antes.
¿En qué casos se puede utilizar el robot Da Vinci?
Este sistema se destina a aquellos casos en los que se requiere un alto grado de precisión. Por ejemplo, si por la propia anatomía del paciente o por la complejidad del procedimiento no es aconsejable recurrir a una cirugía abierta.
Uno de los campos más habituales de aplicación del Da Vinci es la cirugía oncológica, en la que facilita una extirpación muy precisa del tejido tumoral, preservando el tejido sano circundante. Esto facilita la recuperación del paciente y hace que pueda pasar rápidamente a la siguiente fase del tratamiento.
Otra de las aplicaciones de este robot es la cirugía de próstata. Ofrece importantes ventajas a la hora de llevar a cabo una prostatectomía, entre ellas, una recuperación más rápida de la función sexual y de la continencia urinaria, algo que es posible gracias a la precisión con la que opera el robot.
También se aplica en la cirugía hepatobiliar, la cirugía gastroesofágica y la cirugía metabólica de la obesidad. En palabras del doctor Pedro Bretcha, uno de los pioneros en el uso del robot Da Vinci en la cirugía de cáncer de páncreas, este robot es el mejor instrumento para el tratamiento multidisciplinar de patologías benignas o malignas.
En el campo de la ginecología, la cirugía robótica se aplica para llevar a cabo histerectomías, miomectomías, tratar la endometriosis y en los casos de prolapso genital y patologías oncológicas. El robot es capaz de realizar movimientos muy precisos en áreas que son estrechas y delicadas, lo que evita que se produzcan daños en los tejidos sanos y favorece la recuperación de la paciente.
La cirugía robótica se perfila así como la solución perfecta para hacer intervenciones precisas, mínimamente invasivas, más seguras y en las que el proceso de recuperación se desarrolla de forma rápida. Será el especialista, en cada caso, el que evalúe si se dan las condiciones para operar con Da Vinci, o si es conveniente practicar una cirugía abierta.








