Soja y cáncer de mama: ¿aliado o enemigo? Analizamos la evidencia científica

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En los últimos años, el consumo de soja se ha incrementado de forma considerable en los países occidentales. A ello ha contribuido la gran cantidad de propiedades saludables que se le atribuyen a esta legumbre como hemos comentado en el artículo: propiedades de la soja. Ciertamente, la soja tiene una composición nutricional muy interesante, entre la que destaca la presencia de isoflavonas, compuestos que entre otras propiedades pueden disminuir los efectos adversos que sufre la mujer en la menopausia.

Sin embargo, el hecho de que las isoflavonas sean un tipo de fitoestrógenos y puedan unirse a los receptores de estrógeno presentes en el cuerpo humano, ha provocado dudas sobre su papel en aquellos cánceres que son dependientes de estrógeno como el cáncer de mama o de próstata.

Asimismo, tampoco está clara la posible interacción entre la soja y algunos fármacos empleados en el tratamiento del cáncer como el tamoxifeno, raloxifeno o inhibidos de la aromatasa :Exemestano (Aromasin®), Letrozol (Femara®), Anastrozol (Arimidex®).

 

Composición nutricional de la soja

La soja es una legumbre con una composición algo diferente al resto, principalmente en lo que se refiere a las proteínas y a los fitoestrógenos . Podemos afirmar que la soja es el alimento de origen vegetal con una proteína completa, igual que la aportada por los alimentos de origen animal. Contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede fabricar para la síntesis proteica .

Además, destaca por su contenido en hierro, a pesar de que este mineral siempre se ha asociado a las lentejas, y por su alto contenido en folato, una vitamina que participa en procesos como la formación de glóbulos rojos y producción del ADN.

 

composición soja

 

Sin embargo, para el tema que estamos tratando, nos vamos a centrar en la presencia de unos compuestos denominados fitoestrógenos.

 

Soja y menopausia

Los fitoestrógenos no solo están presentes en la soja sino también en otros vegetales, pueden ser reconocidos por nuestro organismo como estrógenos humanos y actuar en consecuencia.

Existen tres tipos de fitoestrógenos: lignanos, cumestanos e isoflavonas; siendo estas últimas las más estudiadas.

Tres son las isoflavonas presentes en la soja: genisteína, daidzeína y gliciteína. El contenido de isoflavonas en el alimento es variable en función del lugar geográfico de procedencia, o si es un producto fermentado o un suplemento.

La genisteína es la mas efectiva de las tres. Cuando se ingieren se transforman en un compuesto llamado equol que reduce los sofocos entre otros síntomas. El porcentaje de formación de equol, y por tanto su efectividad,  dependerá del contenido de genisteína en el suplemento y  de su metabolización en el cuerpo de la mujer (1).

 

soja y menopausia

La Sociedad Española de Ginecología y Obstreticia (SEGO) recomienda el consumo de suplementos de soja para reducir síntomas de la menopausia.

 

Soja y cáncer

Un poquito de historia:

*En el año 1998 el grupo de Dr. Hsieh CY hizo un estudio en ratones a los que se les habían quitado los ovarios y se les administraban grandes cantidades de soja. Sus conclusiones fueron que la genisteína e isoflavona estimulaban el crecimiento de tumores mamarios (2).

*Posteriormente en el año 2002, el grupo de investigación del Dr.Pisani P, observaron que en aquellos países en los que se tomaban más cantidades de soja, como los países asiáticos, la incidencia de cáncer de mama era menor.

*Y fue en 2004 cuando el Dr.Sartippour MR, y sus colaboradores hicieron un estudio clínico piloto de suplementos de isoflavonas en pacientes con cáncer de mama. Sus conclusiones fueron que ni el consumo de soja ni de isoflavonas afectaban los marcadores de riesgo de cáncer de mama.

En esa misma línea, en el año 2011, se hizo un estudio de intervención aleatorizado en 96 mujeres. Se analizó los niveles de estrógeno en el líquido aspirado del pezón y dieta rica en soja (5). Durante 6 meses estas mujeres tomaron 50 mg de isoflavonas, tras un periodo de lavado de un mes, consumieron una dieta baja en isoflavonas. Las conclusiones fueron que “los alimentos de soja en cantidades consumidas por los asiáticos no modificaron significativamente los niveles de estrógeno en líquido del pezón y suero.”

La diferencia de resultados en humanos y ratones se explica si entendemos el mecanismo de acción de la soja:

  • Las isoflavonas de soja tienen una estructura similar al 17ßstradiol lo que les permite unirse a los receptores para estrógeno.
  • Los receptores tienen dos formas, ER∞ y ERß. Las isoflavonas se unen preferentemente al ERß que no  promueve la proliferación celular como sí hace el ER∞.

  • Los ratones tienen básicamente ER∞, pero en los humanos predomina el ERß al que se unen las isoflavonas (6). 

 

soja prevención cáncer

 

Soja y cáncer de mama

 

Soja y prevención del cáncer de mama

Sobre la prevención del cáncer de mama, debemos hacer una diferencia entre mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas. Y también si esas mujeres viven en Asia y en Occidente. ¿Por qué?. Pues porque los estudios de revisión que han analizado si el consumo de soja puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama han encontrado que “el consumo de isoflavonas de soja podría disminuir el riesgo de cáncer de mama en mujeres pre y post-menopáusicas en los países asiáticos”.

Sin embargo, para las mujeres en los países occidentales, pre o post-menopáusicas, no hay pruebas que sugieren una asociación entre el consumo de isoflavonas de soja y el cáncer de mama” (7,8). Se cree que las personas asiáticas están adaptadas a elevadas ingestas de soja y esa pudiera ser una posible razón para explicar las diferencias entre mujeres occidentales y asiáticas. En Asia aproximadamente el consumo de alimentos derivados de soja aporta 20-80 g/día, mientras que en occidente 1-5 gramos/día (9).

Existen ensayos clínicos que han estudiado si la ingesta de suplementos de soja pudiera afectar la densidad mamaria en mujeres postmenopáusicas y concluyen tras análisis mamográfico que esos suplementos no afectan a la densidad mamaria en mujeres occidentales (10).

 

Soja y tratamiento del cáncer de mama

El proyecto LACE ha investigado si en mujeres con un alto consumo de soja aumentaban las recaídas o recurrencias de la enfermedad. Siguieron durante 6 años a 1954 mujeres que habían superado la enfermedad y midieron el contenido de soja de su dieta . Se produjeron 282 recurrencias, y observaron que en mujeres postmenopáusicas el mayor consumo de soja disminuía el riesgo de recaídas (11).

Esas mismas conclusiones se obtuvieron en el estudio WHEL donde siguieron durante 7 años a 2736 mujeres que habían tenido cáncer de mama (12).

El tamoxifeno y raloxifeno son fármacos utilizados en el tratamiento de aquellos cánceres de mama que expresan receptores de estrógeno, pues su objetivo es disminuir los niveles de estrógeno para evitar su unión a los receptores.

Por ello, se podría pensar que las isoflavonas de la soja actuaran como estrógenos y por lo tanto dificultasen la labor de estos fármacos. Sin embargo, en el estudio WHEL ya comentado, se observó una disminución en la mortalidad con el aumento en el consumo de soja en mujeres que tomaban tamoxifeno.

En la misma línea, otro trabajo realizado en China hizo un seguimiento a 524 mujeres con cáncer de mama y tratadas con tamoxifeno o anastrozol durante 5 años. Sus conclusiones fueron que en mujeres posmenopausicas y tratadas con anastrozol existía una relación inversa entre el consumo de soja y la recurrencia de la enfermedad (17). Tenéis mas info sobre el tamoxifeno (¿Tamoxifeno engorda?, alimentos prohibidos con tamoxifeno y efectos secundarios del tamoxifeno).

Diversos organismos internacionales, basándose en la  evidencia científica, han emitido documentos en los que o bien consideran que la soja no se asocia a riesgo de cáncer de mama, o bien se aconseja el consumo de soja para prevenir cáncer de mama. 

Por ejemplo la Fundación Internacional de Investigación del Cáncer (WCRF) en su informe sobre “dieta, nutrición y actividad física en supervivientes del cáncer de mama (13) indica que el consumo de alimentos con fibra, el consumo de alimentos con soja y la actividad física 12 meses después del diagnóstico podrían recudir la recurrencia y la mortalidad.

 

Conclusiones

1.En primer lugar, la soja y sus derivados son alimentos que perfectamente pueden formar parte de una dieta saludable.

2.En segundo lugar, la ingesta de soja, en niveles similares a los países asiáticos se ha asociado con una ligera reducción en el riesgo de cáncer de mama.

3.En tercer lugar, la ingesta de soja en mujeres con cáncer de mama parece no tener efectos adversos, y en algunos casos puede reducir el riesgo de recurrencia.

4.En cuarto lugar, las isoflavonas de soja no parecen interferir en los tratamientos con tamoxifeno o anastrozol.

5.En quinto lugar, Organismos internacionales, basándose en la evidencia científica, respaldan el consumo de soja para prevenir cáncer de mama. 

 

Bibliografía

1.Lethaby A, et al.Fitoestrógenos para los síntomas  vasomotores menopáusicos. Base de Datos Cochrane Syst Rev. 2013 Dic 10;(12):CD001395

2.Hsieh CY, et al.Efectos estrogénicos de la genisteína en el crecimiento de células de cáncer de mama humano con receptores de estrógeno positivos (MCF-7. Cáncer Res. (1998) 58:3833–8

3.Pisani P, Bray F, Parkin DM.Estimates of the world-wide prevalence of cancer for 25 sites in the adult population.Int J Cáncer.(2002)

4.Sartippour MR, Rao JY, Apple S, Wu D, Henning S, Wang H, et al.. Un estudio clínico piloto de suplementos de isoflavonas a corto plazo en pacientes con cáncer de mama. Nutr Cáncer.(2004) 49:59–65.

5. Maskarinec G, Ollberding NJ, Conroy SM, Morimoto Y, Pagano IS, Franke AA, et al. Estrogen Levels in Nipple Aspirate Fluid and Serum during a Randomized Soy Trial. Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention. 2011 Sep 6;20(9):1815–21.

6. Uifălean A, Schneider S, Ionescu C, Lalk M, Iuga C. Soy Isoflavones and Breast Cancer Cell Lines: Molecular Mechanisms and Future Perspectives. Molecules. 2016 Jan;21(1):13–7.

7.Chen M, Rao Y, Zheng Y, Wei S, Li Y, Guo T, et al. Association between Soy Isoflavone Intake and Breast Cancer Risk for Pre- and Post-Menopausal Women: A Meta-Analysis of Epidemiological Studies. Ahmad A, editor. PLoS ONE. Public Library of Science; 2014 Feb 20;9(2):e89288–10.

8. Lee SA, Shu XO, Li H, Yang G, Cai H, Wen W, et al. Adolescent and adult soy food intake and breast cancer risk: results from the Shanghai Women’s Health Study. American Journal of Clinical Nutrition. 2009 May 20;89(6):1920–6.

9. Valladares L, Garrido A, Sierralta W. Isoflavonas de soya y salud humana: cáncer de mama y sincronización de la pubertad. Rev Med Chile ; . 2012 May 8;:1–5.

10. Delmanto A, Nahas-Neto J, Traiman P, Uemura G, Pessoa EC, Nahas EAP. Effects of soy isoflavones on mammographic density and breast parenchyma in postmenopausal women. Menopause. 2013 Oct;20(10):1049–54.

11. Guha N, Kwan ML, Quesenberry CP, Weltzien EK, Castillo AL, Caan BJ. Soy isoflavones and risk of cancer recurrence in a cohort of breast cancer survivors: the Life After Cancer Epidemiology study. Breast Cancer Res Treat. 2009 Feb 17;118(2):395–405.

12. Caan BJ, Natarajan L, Parker B, Gold EB, Thomson C, Newman V, et al. Soy Food Consumption and Breast Cancer Prognosis. Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention. 2011 May 4;20(5):854–8.

13.Diet, Nutrition, Physical Activity, and Breast Cancer Survivors. 2014. Available at: wcrf.org/sites/default/files/Breast-Cancer-Survivors-2014-Report.pdf

 

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