Fuente: THE VISUAL MD
Fuente: THE VISUAL MD

Son muchas las personas que como consecuencia de los excesos de comida y bebida, padecen síntomas como ardor, acidez e incluso regurgitación del contenido ácido hacia la boca. Cuando estos síntomas se producen con mucha frecuencia, podríamos estar hablando de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Se trata de una enfermedad cuya incidencia es difícil de estimar pues muchas personas pueden estar años padeciendo los síntomas sin acudir al médico o recurrir a la automedicación.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

En general, se produce por nuestros malos hábitos de alimentación y de vida. Personas que desde jóvenes abusan del alcohol, tabaco, grasas, comidas muy copiosas. Es más frecuente que aparezca a partir de los 40 años, cuando el cuerpo lleva tiempo soportando “los excesos”. De hecho, existe una relación clara entre la obesidad y enfermedad por reflujo. En una revisión sistemática publicada recientemente, se determinó que personas que padecían esta enfermedad en cuanto perdían peso o dejaban de fumar, reducían mucho lo síntomas (revisión:Lifestyle Intervention in Gastroesophageal Reflux Disease). Otro estudio demostró que existe una relación entre el exceso de peso y la esofagitis, daño producido en el esófago como consecuencia de los ácidos que ascienden del estómago(estudio: Association between body mass index and erosive esophagitis: a meta-analysis).

Puede haber otras causas, como el embarazo (debido a la presión que ejerce el diafragma), o el abuso de fármacos antiiflamatorios (AINE).

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

Se produce porque el esfínter esofágico inferior que separa el esófago del estómago y que debe permanecer cerrado tras el paso de la comida, no lo está.  Puede deberse a un problema de incompetencia del esfínter o porque se ha producido una hernia hiatal.

Fuente: THE VISUAL MD
Fuente: THE VISUAL MD

Cuando el alimento llega al estómago se produce la secreción de ácido clorhídrico y pepsina con el objetivo de degradar el alimento. Las paredes del estómago están preparadas para soportar la acidez, pero no así las paredes del esófago, por ello si ese contenido sube hacia el esófago puede dañar sus paredes generando graves problemas.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

Al igual que en otras enfermedades, las personas suelen pensar que una vez reciben el tratamiento farmacológico no deben preocuparse por su alimentación, y esto es un error, habida cuenta que en la mayoría de los casos esta enfermedad se desarrolla por los malos hábitos, por lo que si no los corregimos, aunque nos estemos medicando la enfermedad progresará.

El tratamiento farmacológico de elección es el omeprazol, cuya finalidad es impedir la formación de ácido clorhídrico en el estómago inhibiendo la bomba  de protones.

El tratamiento nutricional está enfocado a cuatro aspectos:

1.Pérdida de peso

2.Reducir la ingesta de alimentos que favorecen las secreciones de jugo gástrico.

3.Disminuir la ingesta de alimentos que producen relajación del esfínter.

4.Ingerir alimentos que aumentan la presión sobre el esfínter

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS 

1.   Evite alimentos y bebidas que disminuyen la fuerza de los músculos del esófago:

·Carnes grasas y embutidos

·Leche entera y derivados como quesos curados.

·Nata, mantequilla, margarina y salsas

·Alcohol

·Ajo, cebolla, menta, canela, cebolleta

·Chocolate, cacao y derivados

·Bebidas carbonatadas (refrescos)

·Alimentos con elevado contenido en grasa (fritos, mantequilla, carnes grasas…)

2.  Evite los alimentos o bebidas que irritan o lesionan el esófago:

·Cítricos y zumos: tomate, naranja, uva

·Café (normal o descafeinado)

·Especias (sobre todo la pimienta) y alimentos condimentados

·Ahumados

·Alimentos y condimentos picantes

·Derivados del tomate

·Alimentos muy calientes o muy fríos

3.   Procure tomar con mayor frecuencia los siguientes alimentos

·Alimentos ricos en proteínas con bajo contenido en grasa (carnes magras, lácteos desnatados…)

·Alimentos ricos en hidratos de carbono y bajo contenido en grasa (pan, pasta, patata, arroz, quinoa….)

 

4.   Otras recomendaciones:

·Evite las comidas muy abundantes: es mejor realizar cuatro o cinco  comidas pequeñas al día

·Evite caramelos, chicles y golosinas en general.

·Utilice técnicas de cocina que permitan la preparación de alimentos con poca grasa: hervido,vapor, escalfado, a la plancha, al horno, en papillote. Otras técnicas aconsejadas son: desgrasar caldos y sopas, retirar toda la grasa visible de carnes. Recuerde no condimentar con especias.

·Después de las comidas no se acueste o eche antes de que hayan transcurrido 3 horas.

·Evite ropa de vestir que comprima el abdomen.

·Masticar bien lo alimentos y comer despacio.

·Vigile su peso y procure que no aumente. La actividad física tiene un efecto protector en la aparición de síntomas.

 

Teniendo en cuenta las recomendaciones anteriores, he hecho un menú de ejemplo para dos días. 

Captura de pantalla 2016-01-03 a las 12.02.52

 

BIBLIOGRAFÍA

Guía clínica 2012 para la enfermedad por reflujo gastroesofágico

García Jalón I et col.  Enfermedad por reflujo gastroesofágico. En Nutrición aplicada y dietoterapia. Editorial Eunsa. Pamplona, 2004; 257-287.

Cervera P et col. La dieta en enfermedades del aparato digestivo. 3º ed. McGraw-Hill. Madrid 1999;  322-325

SI TE HA GUSTADO, COMPÁRTELO

Alimentación en el reflujo gastroesofágico
Etiquetado en:                        

Un pensamiento en “Alimentación en el reflujo gastroesofágico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *