El sedentarismo aumenta el riesgo de padecer muchas enfermedades. Además la actividad física nos aporta mucho beneficios además de la prevención de enfermedades. 

La actividad física debe adaptarse a cada persona y sus circunstancias. Así puede ser beneficioso para una persona mayor levantarse y sentarse en una silla varias veces y en cambio un niño tiene que hacer diariamente por lo menos 60 minutos de actividad física.

Por otro lado, para aquellas personas que acuden a gimnasio, realizan maratones u otro tipo de deporte, es fundamental que adapten su alimentación a la practica física y a los periodos de competición si los hubiere.

Otro aspecto fundamental es realizar correctamente una antropometría para conocer los avances que realizo en mi actividad deportiva, lo cuál supone no solo la confirmación de que estoy haciendo bien las cosas sino sobre todo una importante carga de autoestima.

Por lo tanto importante:

Ejercicio físico y nutrición

Realizar una buena antropometría.