ULTIMA FOTOExisten diversos aspectos que en este tema es necesario aclarar debido al continuo bombardeo de información que recibe la población, tanto de los medios de comunicación como de la industria alimentaria. Al final, la sociedad tiene un “batiburrillo” de palabras (grasas saturadas, grasas trans, omega, grasas vegetales, fructosa, glucosa, azúcares complejos…) de difícil compresión.

Lo primero que debemos saber, es que no podemos meter en un mismo saco todas las grasas ni todos los azúcares, ya que sí existen grasas buenas y grasas malas y lo mismo ocurre con los azúcares.

Lo segundo, que en los últimos años, tras la realización de estudios epidemiológicos y la nueva evidencia científica, ciertos tipo de grasas que habían estado “demonizados” se ha visto que no es necesario su restricción de la dieta.

En tercer lugar,  la industria alimentaria nos ha querido convencer que el azúcar añadido a sus productos es igual que el que nos aporta alimentos como la fruta, pero las últimas recomendaciones de la OMS basados en estudios epidemiológicos han demostrado que no es así.

GRASAS

No voy a explicar la estructura química de las grasas, pero sí decir que se componen de ácidos grasos que pueden ser de tres tipos: saturados, monoinsaturados e insaturados. Estos ácidos grasos pueden tener diferentes procedencias como veis en el cuadro inferior, y son los que darán nombre a grasas saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas.

foto acidos grasos

 

Fue en la década de los sesenta, cuando el estudio epidemiológico de los 7 países, puso de manifiesto la relación entre el consumo de grasas y la enfermedad cardiovascular. Las conclusiones de aquel estudio fueron, que a mayor ingesta de grasa saturada, mayor era el riesgo de enfermedad cardiovascular. Hoy en día sabemos que esa afirmación es errónea, ya que no todos los ácidos grasos saturados presentan la misma estructura, lo que les hace tener un efecto diferente en nuestro organismo.foto problem

PROBLEMA, a raíz de aquellas recomendaciones, se decidió la sustitución de las grasas saturadas en la dieta por hidratos de carbono, especialmente azúcares, lo que se ha traducido en un aumento de la obesidad y otras complicaciones para de la salud.

Recientemente la FESNAD (Federación Española de Sociedades Nutrición, Alimentación y Dietética) ha elaborado un documento de consenso, basado en estudios epidemiológicos de los últimos 10 años,  sobre la ingesta de grasas y el desarrollo de enfermedades. Lo que me parece relevante es:

1º. Deberíamos consumir más grasas poliinsaturadas como frutos secos y pescados azules.

FRUTOS SECOS; todavía en nuestra sociedad se duda de los beneficios de estos alimentos, (frutos secos y cáncer,nuez,avellana,almendra frutos secos, salud cardiovascular y memoria) e incluso se les sigue relacionando con aumento de peso. En  los últimos metaanálisis (son revisiones de muchos estudios) no solo que concluyen que no aumenten de peso, sino que en algunos de ellos incluso pueden producir disminución del mismo.

 Nuestra grasa culinaria de elección debería ser el aceite de oliva virgen extra, dados sus efectos saludables, demostrados en el estudio PREDIMED

 Respecto al consumo de grasas saturadas, si bien se debe evitar su abuso, sobre todo de las carnes procesadas, decoconut-729059_1280 acuerdo a los datos actuales no se puede establecer un límite de ingesta.  De hecho existen alimentos como EL COCO (especialmente su aceite) formado por ácidos grasos saturados de cadena media (caprílico y cáprico), que está demostrando efectos beneficiosos para nuestra salud. En este estudio de revisión se pone de manifiesto el efecto cardioprotector del aceite de coco.

 Grasas Trans ( ESTAS SÍ SON LAS MALAS). El consumo de estas grasas debe ser inferior al 1% de nuestra ingesta diaria total.

¿Dónde se encuentran? Las llevan los alimentos muy procesados como bollería (ejemplo donuts con 8-10 g/100g de producto), pastelería, patatas chips, palomitas de maíz, galletas, salchichas, cereales de desayuno…

Estas grasas se producen industrialmente mediante la hidrogenación parcial de grasas vegetales, proceso que conlleva la transformación de aceites líquidos en estado sólido. En parte, es esa solidez lo que  dificulta a nuestro organismo su asimilación, generando importantes problemas de salud. El consumo diario de 5 gramos de estas grasas, produce un incremento del 25% del riesgo cardiovascular (estudio, estudio) e incluso procesos de inflamación intestinal (estudio).

foto problemPROBLEMA, en España no es obligatorio indicar en el etiquetado la presencia de estas grasas. No obstante, si pone  “grasas parcialmente hidrogenadas” es seguro que las lleva. La mejor manera de no ingerir este tipo de grasas es evitar el consumo de los alimentos procesados como: snacks y aperitivos (palomitas de maíz o patatas fritas), alimentos precocinados, galletas, y bollería industrial.

En Estados Unidos desde 2006 es obligatorio declarar en la etiqueta nutricional la cantidad de grasas «trans» por porción de producto si éste contiene más de 0,5 gramos. En Canadá también se exige que en la etiqueta se detallen las grasas «trans» de cualquier producto. Mientras, en Europa, Dinamarca cuenta, desde el año 2003, con una normativa que regula estrictamente la venta de alimentos que contienen grasas trans.

foto grasa 2

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

CONCLUSIONES

Los estudios epidemiológicos en nutrición, se realizan a lo largo del tiempo, esa y otras razones son la causa de que las recomendaciones sobre ingesta de grasas cambien.

A día de hoy lo que se sabe es que los ácidos grasos poliinsaturadas y monoinsaturados son mejores que los saturados, por lo que debemos aumentar su consumo (aceite de oliva, frutos secos, pescado azules). Pero nunca debemos sustituir la grasa saturada por azúcares.

Los alimentos que contienen ácidos grasos saturados no son iguales, así el aceite de coco parece tener beneficios para nuestra salud.

………………………….CONTINUARÁ                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

ARTÍCULOS RELACIONADOS INTERESANTES

 http://www.gominolasdepetroleo.com/2013/08/mantequilla-vs-margarina-ii-cual-es-mas.html

 http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.mx/2013/10/grasas-parcialmente-hidrogenadas-grasas.html

Las grasas en la dieta y la salud.

El papel de las grasas en el desarrollo de obesidad, síndrome metabólico y diabetes tipo 2

Nueces,almendras y  otros frutos secos no engordan.

 

Si te ha gustado, compártelo

LAS GRASAS o EL AZÚCAR, ¿quién es el “malo” de la película? (I)
Etiquetado en:                    

3 thoughts on “LAS GRASAS o EL AZÚCAR, ¿quién es el “malo” de la película? (I)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *