captura-de-pantalla-2017-01-04-a-las-19-17-09En los últimos años, el consumo de soja se ha incrementado de forma considerable en los países occidentales. A ello ha contribuido la gran cantidad de propiedades saludables que se le atribuyen a esta legumbre. Ciertamente, la soja tiene una composición nutricional muy interesante, entre la que destaca la presencia de isoflavonas, compuestos que entre otras propiedades pueden  disminuir los efectos adversos que sufre la mujer en la menopausia.
Sin embargo, el hecho de que las isoflavonas sean un tipo de fitoestrógenos y puedan unirse a los receptores de estrógeno presentes en el cuerpo humano, ha provocado dudas sobre su papel en aquellos cánceres que son dependientes de estrógeno como el cáncer de mama o de próstata. Asimismo, tampoco está clara la posible interacción entre la soja y algunos fármacos empleados en el tratamiento del cáncer como el tamoxifeno, raloxifeno o inhibidos de la aromatasa :Exemestano (Aromasin®), Letrozol (Femara®), Anastrozol (Arimidex®).

SOJA, FITOESTRÓGENOS.

La soja es una legumbre con una composición algo diferente al resto, principalmente en lo que se refiere a las proteínas y a los fitoestrógenos (1). Podemos afirmar que la soja es el alimento de origen vegetal con una proteína completa, igual que la aportada por los alimentos de origen animal. Contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede fabricar para la síntesis proteica (2). Además destaca por su contenido en hierro, a pesar de que este mineral siempre se ha asociado a las lentejas, y por su alto contenido en folato, una vitamina que participa en procesos como la formación de globulos rojos y producción del ADN (3,4).

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Sin embargo, para el tema que estamos tratando, nos vamos a centrar en la presencia de unos compuestos denominados fitoestrógenos.

Estos compuestos que no solo están presentes en la soja sino también en otros vegetales, pueden ser reconocidos por nuestro organismo como estrógenos humanos y actuar en consecuencia. Si bien, existen tres tipos de fitoestrógenos: lignanos, cumestanos e isoflavonas; son estas últimas las más estudiadas. Tres son las isoflavonas presentes en la soja: genisteína, daidzeína y gliciteína. El contenido de isoflavonas en el alimento es variable en función del lugar geográfico de procedencia, o si es un producto fermentado o un suplemento.

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Las isoflavonas de soja tienen una estructura similar al 17ßstradiol lo que les permite unirse a los receptores para estrógeno. Estos receptores tienen dos formas, ER∞ y ERß. Las isoflavonas se unen preferentemente al ERß que no  promueve la proliferación celular como sí hace el ER∞.

Un estudio de intervención aleatorizado en 96 mujeres, analizó los niveles de estrógeno en el líquido aspirado del pezón y dieta rica en soja (5). Durante 6 meses estas mujeres tomaron 50 mg de isoflavonas, tras un periodo de lavado de un mes, consumieron una dieta baja en isoflavonas. Las conclusiones fueron que “los alimentos de soja en cantidades consumidas por los asiáticos no modificaron significativamente los niveles de estrógeno en líquido del pezón y suero.”

Siempre se ha pensado que el único mecanismo por el que actúan es debido a su unión al receptor estrogénico, pero poseen propiedades antioxidantes y regulan la actividad de algunas enzimas. En estudios in vitro, se ha podido conocer que por ejemplo la genisteína se une a ciertas proteínas lo que explicaría los efectos beneficiosos que se les atribuyen en la prevención del cáncer (6,7).

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SOJA Y PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE MAMA:

El cáncer de mama lo padecen más de un millón de mujeres en el mundo y es la primera causa de muerte entre mujeres con casi 400.000 muertes al año (8).
Sobre la prevención del cáncer de mama, debemos hacer una diferencia entre mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas. Y también si esas mujeres viven en Asia y en Occidente. ¿Por qué?. Pues porque los estudios de revisión que han analizado si el consumo de soja puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama han encontrado que “el consumo de isoflavonas de soja podría disminuir el riesgo de cáncer de mama en mujeres pre y post-menopáusicas en los países asiáticos. Sin embargo, para las mujeres en los países occidentales, pre o post-menopáusicas, no hay pruebas que sugieren una asociación entre el consumo de isoflavonas de soja y el cáncer de mama” (9,10). Se cree que las personas asiáticas están adaptadas a elevadas ingestas de soja y esa pudiera ser una posible razón para explicar las diferencias entre mujeres occidentales y asiáticas. En Asia aproximadamente el consumo de alimentos derivados de soja aporta 20-80 g/día, mientras que en occidente 1-5 gramos/día (11).
Existen ensayos clínicos que han estudiado si la ingesta de suplementos de soja pudiera afectar la densidad mamaria en mujeres postmenopáusicas y concluyen tras análisis mamográfico que esos suplementos no afectan a la densidad mamaria en mujeres occidentales (12).

¿QUÉ OCURRE CUANDO TENEMOS CANCER DE MAMA?

pink-1745886_640Aunque realmente no hay dos cánceres iguales, el cáncer de mama se pueden clasificar en función del tipo de receptores presentes en las células cancerosas, pudiendo ser ER+ si tienen receptores para estrógeno, HER2+ con receptores para esta proteína, Triple negativo no expresan ningún receptor y Positivos para todo, poseen todo tipo de receptores.
En general estudios realizados en mujeres que han superado el cáncer de mama y la ingesta de soja no han encontrado efectos adversos, tanto estudios realizados en Asia (13) como en Estados Unidos (14). El proyecto LACE ha investigado si en estas mujeres un alto consumo de soja aumentaba las recaídas o recurrencias de la enfermedad. Siguieron durante 6 años a 1954 mujeres que habían superado la enfermedad y midieron el contenido de soja de su dieta . Se produjeron 282 recurrencias, y observaron que en mujeres postmenopáusicas el mayor consumo de soja disminuía el riesgo de recaídas (15). Esas mismas conclusiones se obtuvieron en el estudio WHEL donde siguieron durante 7 años a 2736 mujeres que habían tenido cáncer de mama (16).

¿Y SI SE TOMAN FÁRMACOS COMO TAMOXIFENO?

tamoxifenoarimidexEl tamoxifeno y raloxifeno son fármacos utilizados en el tratamiento de aquellos cánceres de mama que expresan receptores de estrógeno, pues su objetivo es disminuir los niveles de estrógeno para evitar su unión a los receptores. Se podría pensar que las isoflavonas de la soja actuaran como estrógenos y por lo tanto dificultasen la labor de estos fármacos. Sin embargo, en el estudio WHEL ya comentado, se observó una disminución en la mortalidad con el aumento en el consumo de soja en mujeres que tomaban tamoxifeno. Otro trabajo realizado en China hizo un seguimiento a 524 mujeres con cáncer de mama y tratadas con tamoxifeno o anastrozol durante 5 años. Sus conclusiones fueron que en mujeres posmenopausicas y tratadas con anastrozol existía una relación inversa entre el consumo de soja y la recurrencia de la enfermedad (17).

CONCLUSIONES

1.La soja y sus derivados son alimentos que perfectamente pueden formar parte de una dieta saludable.
2.La ingesta de soja, en niveles similares a los países asiáticos se ha asociado con una ligera reducción en el riesgo de cáncer de mama.
3.La ingesta de soja en mujeres con cáncer de mama parece no tener efectos adversos, y en algunos casos puede reducir el riesgo de recurrencia.
4.La respuesta a la soja puede ser diferente dependiendo del tipo de receptor que exprese el cáncer.
5.Las isoflavonas de soja no parecen interferir en los tratamientos con tamoxifeno o anastrozol.

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BIBLIOGRAFÍA

1. Messina M. Soy and Health Update: Evaluation of the Clinical and Epidemiologic Literature. Nutrients. Multidisciplinary Digital Publishing Institute; 2016 Dec;8(12):754–42.

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10. Lee SA, Shu XO, Li H, Yang G, Cai H, Wen W, et al. Adolescent and adult soy food intake and breast cancer risk: results from the Shanghai Women’s Health Study. American Journal of Clinical Nutrition. 2009 May 20;89(6):1920–6.

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14. Fink BN, Steck SE, Wolff MS, Britton JA, Kabat GC, Gaudet MM, et al. Dietary Flavonoid Intake and Breast Cancer Survival among Women on Long Island. Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention. 2007 Nov 1;16(11):2285–92.

15. Guha N, Kwan ML, Quesenberry CP, Weltzien EK, Castillo AL, Caan BJ. Soy isoflavones and risk of cancer recurrence in a cohort of breast cancer survivors: the Life After Cancer Epidemiology study. Breast Cancer Res Treat. 2009 Feb 17;118(2):395–405.

16. Caan BJ, Natarajan L, Parker B, Gold EB, Thomson C, Newman V, et al. Soy Food Consumption and Breast Cancer Prognosis. Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention. 2011 May 4;20(5):854–8.

17. Kang X, Zhang Q, Wang S, Huang X, Jin S. Effect of soy isoflavones on breast cancer recurrence and death for patients receiving adjuvant endocrine therapy. Canadian Medical Association Journal. 2010 Nov 22;182(17):1857–62.

 

El cáncer de mama y la SOJA. ¿Beneficia o perjudica?
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