Vive nutrición - Control de pesoSi preguntáramos a las personas ¿qué entienden por una dieta de adelgazamiento?, un elevado porcentaje respondería que consiste en  eliminar “todo lo rico” y comer “lechuga y pechuga”.

Lo triste, es que llegan a esa conclusión, porque  cuando alguien quiere realizar una dieta de adelgazamiento no se pone en manos de un profesional cualificado como sería el dietista-nutricionista, que posee estudios universitarios, sino en manos de todos aquellos que dicen serlo pero carecen de formación adecuada.

En otras ocasiones, recurren a la dieta milagro que le contó un amigo, al “amimefuncionismo” de la vecina o a internet, donde no solo se anuncian dietas milagros sino más peligroso todavía productos milagrosos. (Como identificar una dieta milagro)

Yo me preguntaría: ¿El fin justifica los medios? Es decir, con tal de adelgazar ¿me da igual hacer cualquier cosa? ¿Qué conseguimos con este tipo de dietas? Conseguimos perder peso muy rápido, pero en la mayoría de las veces esa pérdida de peso conlleva pérdida de músculo. Se suprimen alimentos esenciales, por lo que pueden ser muy perjudiciales para nuestra salud.Y con ese tipo de dietas no conseguimos modificar nuestros hábitos porque no estamos aprendiendo a comer, tan solo quitamos grupos de alimentos.supermercado

Ahora imaginemos que por primera vez yo tengo exceso de peso y quiero adelgazar. Lo primero que necesito saber es qué puede haber en mis hábitos de vida actuales que sea el origen de dicho exceso de peso. En muchas ocasiones podemos saberlo, por ejemplo no hacer ejercicio, comer excesivas cantidades, abusar de productos “poco saludables”… pero en otras ocasiones no somos conscientes de cuál es la causa y ahí es donde nos ayuda el profesional de la nutrición.

Si aprendemos a reconocer nuestros errores, podremos ir modificándolos y adquiriendo otros mejores. Existen dos aspectos muy importantes para lograrlo: INFORMACIÓN y MOTIVACIÓN.

 

INFORMACIÓN

La mayoría de las personas que necesitan perder peso, dicen saber lo que tienen que hacer: comer menos y moverse más. Pero esto no siempre funciona. No voy a entrar aquí en explicar procesos metabólicos u hormonales, pero sí en incidir en la importancia que tiene la calidad de los productos que ingerimos.

Imaginemos dos desayunos; uno de ellos consta de zumo de naranja industrial, un vaso de cola cao con leche y un puñado de cereales. El otro consta de una fruta, café con leche y pan integral con mermelada.

foto mejor desayunos

 Si nos fijamos en el contenido de calorías y de azúcares vemos que existen muchas diferencias.

Cuando tomamos cantidades elevadas de azúcar simple, nuestro cuerpo reacciona aumentado los niveles de insulina y facilitando la transformación de dicho azúcar en grasa.

Por desgracia, los productos procesados, en su mayoría, son ricos en azúcares y en grasa de mala calidad. Respecto al azúcar, recientemente la Organización Mundial de la Salud ha establecido recomendaciones sobre la disminución de su consumo, a raíz de los innumerables estudios que relacionan su ingesta con las enfermedades (obesidad, diabetes)

Por lo tanto debemos APRENDER a comprar y a seleccionar los alimentos. Debemos APRENDER a cocinar (el que no sepa), utilizando productos de buena calidad y naturales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, aceite de oliva.

 

MOTIVACIÓN

Muchas veces no basta con tener conocimiento, una persona puede conocer los beneficios y perjuicios que le pueden producir en su salud ciertos comportamientos alimentarios, y sin embargo no ser capaz de cambiarlos.

En otras ocasiones, comenzamos con una alta motivación nuestro proceso de cambio, pero luego las expectativas creadas no se cumplen (adelgazamos menos de lo que quisiéramos), y se producen recaídas y abandonos. Debemos pensar que nuestro proceso de cambio no tiene porqué dar frutos en una semana, que es un proceso de cambio paulatino y para siempre.

También puede ocurrir que nos encontremos con barreras (tener que comer fuera de casa, cocinaba mi madre y ahora vivo solo..) pero todo eso se puede superar con alternativas que el profesional de la nutrición te puede ofrecer. ¡Todo lo imposible, se puede hacer posible! (Nelson Mandela)

Y sin duda alguna el “ambiente obesogénico” que nos rodea no ayuda nada. Especialmente en el entorno de los niños, a los que va dirigida la mayor publicidad de productos “insanos”. Cada vez es mayor el número de productos que salen al mercado con alto contenido en azúcares y escaso valor nutricional y que además se publicitan como si fueran beneficiosos.

En este video se publicita un producto como saludable, rico en hierro y calcio.

Esta es su composición nutricional, destacando el alto contenido en azúcar, sobre todo si tenemos en cuenta las nuevas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

foto kekos

Ahora supongamos una madre que ve el anuncio y como es tan bueno le da a su hijo para desayunar dos kekos y un tazón de cola cao. ¿Sabéis cuanto azúcar le está dando? Pues 26,6 gramos. Cuando  la recomendación en adultos es no superar los 25 g al día.

 

CONCLUSIONES:

Es muy importante que comamos bien, que no nos dejemos embaucar por la publicidad engañosa y pensemos siempre que las empresas de productos procesados (en su mayoría) buscan ganar dinero, no alimentarnos bien. Come comida, no productos.

Si necesitamos ayuda para comer mejor, para bajar de peso o cualquier otro aspecto nutricional debemos acudir siempre a un dietista-nutricionista titulado.

NO HAGAS DIETA, CAMBIA TUS HÁBITOS. Recuerda ¡NADA CAMBIA, SINO CAMBIAS NADA!

MOTÍVATE, plantea objetivos reales, disfruta de cada pequeño logro.

 

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¿Dieta de adelgazamiento o aprender a comer?
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